Fr. Hamilton's Letter on Stewardship of Time, Talent and Treasure
/Dear St. Monica Parishioner,
This past Sunday three of the four Scripture readings spoke to us about God’s vineyard, which is fulfilled in the Church. God gives us attentive care so that we lack nothing. And He expects us to produce the fruit of a harvest that belongs to Him.
Important lessons arise from God’s Word that teach us to practice stewardship of our time, talent and treasure. Christian stewards first cultivate gratitude for God’s generosity. Next, we let that gratitude overflow into generosity toward others and toward our common responsibility for our parish.
Our parish’s history with stewardship inspired my own practice of giving when I arrived as the Pastor. In addition, my own prayer with Deuteronomy (16:10, 16b-17) was a key moment in my understanding of the practice of stewardship. Deuteronomy showed me that we give freely of the blessings we receive and that no one should appear before the Lord empty-handed. Appearing empty-handed is not primarily about the amount of a gift; rather, it reveals a failure to acknowledge God’s generosity to us and communicates that we think He has not been generous. That is not a message we want to send to God.
I don’t presume to know what a person should give. But I can say that our gift to our parish should be sacrificial. And our gift should not be zero. We should not come before the Lord empty-handed.
Many people know they should support their parish and they want to do so, but it may get forgotten in the hectic pace of each week. I encourage you today to follow the prompting to take a new step in your stewardship. Follow this simple plan: (1) Make a commitment to visit our adoration chapel for at least 10 minutes each week. Go there to spend time in God’s presence giving Him thanks. While there ask Him to guide your steps in giving time, talent, and treasure to St. Monica Church. (2) Begin making a regular gift to your parish today. Whatever the amount, commit to a regular gift (weekly or monthly) that belongs to God and that you entrust to the Church at our parish. (3) If you aren’t sure where to start, then identify the dollar amount of a sacrifice you can make each week, some regular food item or regular expense that you can do without, or perhaps the amount of one hour of your work week and give that amount to St. Monica Church as a start to your practice of sacrificial giving.
Once the habit of giving is formed you can seek to grow in your stewardship by advancing through four stages of giving that guide us no matter our current practice of sharing treasure.
Become a planned giver. Plan out a gift of your resources. Rather than a gift that happens randomly or inconsistently depending on how much money is left, be a disciple who plans and commits to your regular financial gift.
Become a priority giver. Be a disciple who gives to God first. Priority givers are disciples who put their gift to God ahead of other expenses or uses of money.
Become a percentage giver. As you establish good habits with tithing, move in the direction of giving a percentage of your income. Rather than giving only a dollar amount, set aside a percentage gift.
Become a progressive giver. As the spiritual practice of stewardship changes you, progressive givers recognize how God blesses them and they seek to increase their percentage of giving regularly.
I ask you to follow the link to set up an account with MP e-giving, our electronic giving program. It is safe and secure, and it is an effective way to make a commitment to be a sacrificial giver at St. Monica. While I want to promote the use of electronic giving, you may prefer to make contributions by use of contribution envelopes. We welcome those gifts too. If you are not already receiving envelopes, then please contact the office staff at (405) 359-2700 or stmonica@stmonica-edmond.org and request envelopes.
Let your sacrificial contributions be a reflection of your awareness of God’s blessings, and your gratitude that opens you to still more blessings from God’s generosity.
Sincerely in Christ,
Rev. Stephen V. Hamilton
Pastor
Estimada feligrésa de Santa Mónica,
El Domingo pasado, tres de las cuatro lecturas bíblicas nos hablaron de la viña de Dios, que encuentra su plenitud en la Iglesia. Dios nos cuida con esmero para que no nos falte nada. Y espera de nosotros que produzcamos el fruto de una cosecha que le pertenece.
De la Palabra de Dios se desprenden importantes lecciones que nos enseñan a practicar la administración de nuestro tiempo, nuestros talentos y nuestros bienes. Los administradores cristianos cultivan, en primer lugar, la gratitud por la generosidad de Dios. A continuación, dejamos que esa gratitud se traduzca en generosidad hacia los demás y hacia nuestra responsabilidad común con nuestra parroquia.
La historia de nuestra parroquia en materia de corresponsabilidad del tesoro inspiró mi propia práctica de generosidad cuando llegué como párroco. Además, mi oración personal sobre la palabra de Dios en el libro Deuteronomio (16:10, 16b-17) fue un momento clave en mi comprensión de la práctica de la administración de los dones de Dios. Deuteronomio me mostró que damos libremente de las bendiciones que recibimos y que nadie debe presentarse ante el Señor con las manos vacías. Presentarse con las manos vacías no tiene que ver principalmente con la cantidad de una ofrenda; más bien, revela una falta de reconocimiento de la generosidad de Dios hacia nosotros y transmite la idea de que pensamos que Él no ha sido generoso. Ese no es el mensaje que queremos transmitir a Dios.
No pretendo saber qué debería dar cada uno. Pero sí puedo decir que nuestra ofrenda a nuestra parroquia debería ser un acto de sacrificio. Y nuestra ofrenda no debería ser cero. No deberíamos presentarnos ante el Señor con las manos vacías.
Muchas personas saben que deberían apoyar a su parroquia y desean hacerlo, pero a veces se les olvida en el ajetreo de la semana. Hoy les animo a que sigan el impulso de dar un nuevo paso en su corresponsabilidad del tesoro. Sigan este sencillo plan: (1) Comprométete a visitar nuestra capilla de Adoración durante al menos 10 minutos cada semana. Acude allí para pasar un tiempo en presencia de Dios, dándole las gracias. Mientras estás allí, pídele que guíe tus pasos a la hora de ofrecer tiempo, talento y recursos a la Iglesia de Santa Mónica. (2) Empieza hoy mismo a hacer una donación periódica a tu parroquia. Sea cual sea la cantidad, comprométete a realizar una donación periódica (semanal o mensual) que pertenece a Dios y que confías a la Iglesia en nuestra parroquia. (3) Si no sabes muy bien por dónde empezar, piensa en la cantidad de dinero que puedes sacrificar cada semana —quizá algún alimento habitual o un gasto recurrente del que puedas prescindir—, o tal vez la cantidad de una hora de tu semana laboral, y dona esa cantidad a la Iglesia de Santa Mónica como primer paso en tu práctica de la generosidad sacrificial.
Una vez que se haya adquirido el hábito de dar, puedes intentar crecer en tu corresponsabilidad del tesoro avanzando a través de cuatro etapas de generosidad que nos guían, independientemente de nuestra práctica actual a la hora de compartir nuestros bienes. Conviértete en un donante planificado. Planifica una ofrenda con tus recursos. En lugar de hacer una ofrenda de forma al azar o irregular, dependiendo del dinero que te sobre, sé un discípulo que planifica y se compromete a realizar una ofrenda económica regular.
Conviértete en un donante prioritario. Sé un discípulo que da primero a Dios. Los donantes prioridad son discípulos que ponen su ofrenda a Dios por encima de otros gastos o usos del dinero.
Conviértete en un donante porcentual. A medida que establezcas buenos hábitos con el diezmo, avanza hacia la meta de dar un porcentaje de tus ingresos. En lugar de dar solo una cantidad fija en dólares, reserva un porcentaje como ofrenda.
Conviértete en un donante progresivo. A medida que la práctica espiritual de la corresponsabilidad del tesoro te va transformando, los donantes progresivos reconocen cómo Dios les bendice y tratan de aumentar regularmente el porcentaje de sus ofrendas.
Les pido que sigan el enlace para crear una cuenta en MP e-giving, nuestro programa de donativos electrónicos: MP eGiving Es un sistema seguro y fiable, y constituye una forma eficaz de comprometerse a ser donantes generosos en Santa Mónica. Aunque quiero fomentar el uso de los donativos electrónicos, es posible que prefieran realizar sus contribuciones mediante sobres de contribución. También agradecemos esas ofrendas. Si aún no recibes los sobres, por favor, póngase en contacto con el personal de la oficina en el (405) 359-2700 o en stmonica@stmonica-edmond.org y solicite sobres.
Deja que tus contribuciones sacrificiales sean un reflejo de tu conciencia reconociendo las bendiciones de Dios y de tu gratitud, que te abre a recibir aún más bendiciones de la generosidad de Dios.
Sinceramente en Cristo,
Reverendo Stephen V. Hamilton,
Párrroco




